Descripción
Memoria Autorretrato
Acrílico sobre cartón reciclado. Obra perteneciente al proyecto La Razón
Esta obra se titula “Autorretrato”, pero no busca centrarse en la figura, ni en la identidad personal, ni en un gesto de reconocimiento facial. Lo que se retrata aquí es una idea, una posición, un lugar desde donde mirar. El soporte vuelve a ser el cartón reciclado, como en todas las obras del proyecto La Razón.
El cartón representa todo aquello que fue útil, que sirvió, y que luego fue desechado. Tiene marcas, dobleces, huellas de uso. Y sin embargo, puede ser recuperado, transformado, resignificado. Ese gesto tomar algo que ya fue considerado prescindible y convertirlo en superficie de obra es el centro del proyecto. En este caso, el “autorretrato” no es una reafirmación de lo que uno ya sabe que es. Es una forma de decir: «me reconstruyo desde lo que tengo, con lo que queda, con lo que fui dejando atrás».
No desde la perfección, sino desde lo que todavía persiste. La Razón nace desde la necesidad de cuestionar lo que consideramos valioso, bello, correcto o perfecto. Tomar el cartón que es cotidiano, frágil y descartado y hacerlo base del trabajo es una forma de plantear otro modelo de percepción. Ya no desde lo ideal, sino desde lo real. Desde lo roto, lo reparado, lo que pasó por algo. Una de las referencias más presentes en este proceso es el cuento de El patito feo, de Hans Christian Andersen. La historia del que fue rechazado por no encajar, por no parecerse al resto, y que un día entiende que su diferencia no era un defecto, sino una posibilidad.
“Se dirigió entonces hacia ellos, con la cabeza baja, para hacerles ver que estaba dispuesto a morir. Y entonces vio su reflejo en el agua: el patito feo se había transformado en un soberbio cisne blanco…”
Ese momento de descubrimiento de verse desde otro lugar es clave en esta obra. Porque aunque el cartón esté desgastado, aunque haya pasado por mucho, sigue siendo soporte de algo nuevo, de una imagen, de una presencia.


