Descripción
El Presente de Antaño
Serie de seis obras de arte únicas
Vivimos en una era donde la mayor parte de nuestro entorno está formada por procesos técnicos, herramientas y objetos manufacturados. La tecnología domina nuestra forma de vida, transformando cómo vemos, sentimos y proyectamos el mundo.
Pero este avance también nos ha ido alejando de nuestras raíces culturales.
Entre las piezas que componen esta serie se encuentra El rincón de María, la segunda obra que realicé del proyecto.
Una mirada al pasado desde el presente
El Presente de Antaño es una serie de seis obras que hace homenaje a la vida en la huerta y a los elementos que formaron parte de una existencia más sencilla y cercana. Con estas piezas, busco reconectar con las raíces huertanas y mantener viva la memoria de ese pasado, trayéndolo al presente a través del arte.
Esta serie no sigue una unidad pictórica temática, sino que se construye desde la materia y el simbolismo. Cada obra está hecha con un enfoque técnico sobre superficies tridimensionales, donde el vacío entre los elementos también tiene un rol importante.
Materiales que cuentan historias
Los trabajos destacan por el uso de:
- Madera como soporte principal
- Soga, un recurso típico y funcional de tiempos antiguos
- Óleo, como técnica pictórica tradicional
Me siento particularmente atraído por la madera y el color natural que ofrece: los tonos terrosos, cálidos, los vetados que recuerdan los paisajes rurales y los materiales nobles. Es un recurso que despierta en mí una sensación de calidez y acogimiento. La madera, por ser natural y orgánica, transmite una conexión directa con lo vivido, con lo que alguna vez estuvo en contacto con el entorno humano.
Las obras tienen, además, un peso físico considerable. Esta carga no es solo material, sino simbólica: refuerza la sensación de robustez, permanencia y solidez. El sentido rústico y artesanal se refleja en marcos de aspecto fuerte, mosaicos de madera entrelazada, y el uso de elementos que evocan la vida cotidiana en la huerta.
Estas obras invitan al espectador a establecer un contacto sensible con la memoria cultural del entorno. A través de formas, materiales y símbolos, el pasado se vuelve presente.
Proceso Creativo
Mi proceso creativo parte de una necesidad de observar, recuperar y reinterpretar elementos del pasado. No busco reproducir lo antiguo tal como era, sino más bien resignificarlo, integrándolo a un lenguaje visual propio.
Cada obra comienza con la búsqueda de materiales que tengan un vínculo con la memoria rural: maderas, sogas, que alguna vez fueron parte de un entorno de trabajo, hogar o vida cotidiana en la huerta. Luego, construyo las superficies a partir de la tridimensionalidad, entrelazando piezas de madera como si fuesen mosaicos. Este ensamblaje no solo define la estructura, sino que también refleja el paso del tiempo, con sus imperfecciones, texturas y huellas.
La soga no es un adorno, sino un símbolo: una herramienta práctica, sencilla, que unía y sostenía en la vida de antes. Aquí vuelve a cumplir ese rol, conectando materiales y sentidos. Finalmente, aplico la técnica de pintura al óleo, que me permite trabajar con capas, profundidad y detalle, reforzando el contraste entre lo rústico de los soportes y la carga simbólica de la imagen.
Todo el proceso es manual rechazando la inmediatez de la producción en serie y reivindica el valor del tiempo, del hacer con las manos.

