Isla

59 X 59 X 3,5 cm

8,500 kilos

Técnica mixta, donde intervienen materiales procedentes de la naturaleza.

Descripción

Memoria de obra: Petra Isla

Petra: Isla forma parte de la colección Petra, una serie donde trabajo con materiales naturales y simples, como la piedra y la madera, junto con elementos más procesados como la pintura acrílica, para construir espacios que inviten a reflexionar sobre nuestra relación con la tierra, el paisaje y nosotros mismos.

En esta obra, represento de forma abstracta una isla rodeada por el mar. Todo está ensamblado sobre una base cuadrada de madera de pino, que actúa como contención y soporte. La isla, más elevada, construida con piedras, se recorta sobre una superficie de pintura acrílica que sugiere el agua. No busco una representación literal, sino simbólica. El contraste entre la masa sólida y el color del entorno evoca ese estar separados, pero también sostenidos por lo que nos rodea.

Con Petra: Isla quise seguir profundizando en los orígenes, en la manera en que el ser humano se relaciona con lo que pisa, habita, transforma. La isla es tierra firme, refugio, pero también aislamiento. Me interesa esa dualidad: estar sobre algo, formar parte de algo y, a la vez, sentirnos solos o desplazados dentro de ello. El título Petra tiene un doble significado para mí. Por un lado, es una referencia directa a la piedra, material constante en mi obra. Por otro lado, es parte de mi identidad: Pepe Travel Rodríguez, Pe–Tra. Esta colección no solo habla del paisaje externo, sino también del paisaje interior. Es una forma de hablar de mí a través de lo que la tierra ofrece.

Trabajo con materiales que muchas veces pasamos por alto: piedras, tierra, restos, lo que parece no tener valor por estar demasiado cerca. Me interesa resignificar eso que está ahí y no vemos. Lo aparentemente inservible, lo ignorado, lo que creemos que no dice nada… pero que en realidad, lo dice todo si sabemos escucharlo. Aunque Petra: Isla puede funcionar como objeto decorativo, para mí es sobre todo un símbolo. Una imagen que remite a lo que somos: fragmentos de tierra, cuerpos habitando una superficie que creemos estable, pero que está en constante transformación. Vivimos con la sensación de que estamos separados del entorno natural. Pero no es así. Somos parte de un mismo ciclo. Nacemos, habitamos, nos transformamos, volvemos a la tierra.

Como dice ese texto tan antiguo:

“Polvo eres, y en polvo te convertirás.”

Esa verdad está presente en esta obra. La isla puede parecer firme, pero es polvo también. Como nosotros. Lo que nos rodea no es algo ajeno. Lo habitamos… y lo somos. También hay una dimensión emocional en Petra: Isla. Muchas veces, como islas, nos sentimos aislados, sin conexión, solos. Pero en el momento adecuado, con otra mirada, otro contexto, podemos descubrir que incluso en esa separación hay belleza, valor, sentido. La base de madera sostiene la pieza como si fuera un pequeño fragmento de mundo. No impone, solo contiene. Permite que lo natural y lo pictórico se encuentren y construyan un paisaje interior.

Petra: Isla es, en definitiva, una pausa. Un espacio para detenerse y observar. Para recordar que estamos hechos de lo mismo que lo que pisamos. Que somos tierra, y que a ella, siempre, volvemos.