La Fuente
80 x 80 x 7 cm
10,100 kilos
Técnica Mixta / Materiales procedentes de la naturaleza sobre soporte dm.
Descripción
Memoria de obra: La Fuente
La Fuente pertenece a la colección Bio-paisaje, una serie en la que exploro la fusión entre arte, naturaleza y experiencia humana. Esta obra está compuesta por cuatro módulos cuadrados, dispuestos dejando espacios entre ellos, lo que genera un paisaje fragmentado, pero en diálogo. En cada parte, emergen formas que evocan lagos y cauces de ríos, simulando cuerpos de agua. De allí su nombre: La Fuente, porque en su interior fluye simbólicamente lo esencial: el agua como origen, sustento y reflejo de la vida.
Los materiales utilizados son elementos orgánicos recolectados del entorno natural: tierra, piedras, ramas… todos dispuestos sobre soportes de madera de, trabajados y protegidos con capas de barniz y resina que otorgan firmeza, brillo y durabilidad.
Concepto
Esta obra nace del deseo de dar valor a lo sencillo, a lo que muchas veces no vemos: fragmentos de la naturaleza que ignoramos en nuestro día a día, pero que, al ser trasladados a un espacio creativo, se resignifican y cobran fuerza y otro sentido. No hay intervención costosa, ni materiales lujosos: el protagonismo proviene de la tierra, y así se presenta.
Pero La Fuente también habla de nosotros. Del agua que somos. Más del 90% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, y sin ella no existiríamos. El agua no solo sostiene la vida, sino que la conecta: une los ciclos, atraviesa los ecosistemas y nos revela nuestra condición de seres profundamente vinculados a la naturaleza. En esta obra, los cuerpos de agua representados actúan como símbolo de origen, de flujo vital y de memoria ancestral.
A menudo nos creemos ajenos a la naturaleza, separados por la vida urbana, la tecnología o las rutinas. Sin embargo, somos naturaleza. Formamos parte de ese mismo ciclo que transforma la materia, la descompone y la regenera. Mientras estamos vivos, rara vez nos pensamos como cuerpo natural. Pero al morir, volvemos inevitablemente a ser tierra… y agua.
Como dice aquel antiguo texto:
“Polvo eres, y en polvo te convertirás.”
Pero también podríamos decir: “Agua eres, y al agua volverás.”
Esta obra recuerda que sin agua no hay naturaleza, y sin naturaleza no hay humanidad. Somos paisaje, somos cuerpo natural, somos flujo.
También hay una lectura emocional: así como estos materiales parecían olvidados o sin valor en su entorno original, muchas veces nosotros mismos podemos sentirnos inservibles o invisibles en ciertos momentos de la vida. Sin embargo, cuando atravesamos esas etapas difíciles, salimos transformados, más fuertes y con un nuevo sentido. En esta obra, lo aparentemente intrascendente se convierte en arte; y lo descartado se vuelve símbolo.
La Fuente es, en definitiva, una reflexión sobre el ciclo natural, la belleza de lo simple, y la importancia vital del agua como elemento que nos une, nos sostiene y nos recuerda de dónde venimos. Una obra que afirma que la naturaleza no solo es materia creativa, sino también espejo, origen y destino.

