Óxido II

60 x 60 x 1.5 cm

7,000 kilos

Técnica mixta sobre lienzo de hierro.

Descripción

Memoria de obra: Óxido II

Esta obra forma parte de la colección Óxido, una serie que nace desde la necesidad de hablar del tiempo, de la transformación de la materia, y de las marcas que deja lo vivido.

Está construida a partir de una placa de hierro cuadrada, recortada con soldadura. Sobre su superficie se despliega un paisaje abstracto, como un territorio que ha sido tallado por el fuego, la oxidación y el paso del tiempo. El hierro no está pulido ni embellecido: está envejecido, con sus manchas, su deterioro, su historia visible.

En esta pieza, el hierro está unido con una cuerda. La soga no está ahí solo como elemento físico o estructural: para mí representa la unión, la fragilidad, el intento humano de sujetar lo que inevitablemente se transforma. La cuerda contrasta con el metal: blanda, orgánica, temporal. El hierro permanece; la cuerda podría romperse.

Con Óxido: Soga, quise hablar de la tensión entre lo que se degrada lentamente y lo que ya nació desgastado. Me interesa esa dualidad: lo fuerte que se oxida, lo frágil que sostiene.

Aunque la colección Óxido se aleja visualmente de las piezas de Petra, sigue habitando el mismo pensamiento: somos materia que envejece, que cambia, que se une con lo que tiene a mano para sostenerse.

Me sigo sintiendo cercano a materiales humildes, accesibles, que muchas veces pasan desapercibidos. Aquí, en vez de piedra o tierra, es el hierro oxidado el que habla: una superficie que recuerda que todo se transforma con el tiempo. Y que también lo olvidado, lo dañado, lo viejo, puede volverse presencia y símbolo.