La Creación de Adán

Diámetro 115 cm.

Peso 0,350 kilogramos.

Acrílico sobre cartón.

Descripción

Memoria de la obra La creación de Adán

Óleo sobre cartón reciclado. Obra perteneciente al proyecto La Razón

Esta obra está inspirada en una imagen muy conocida: las dos manos de “La creación de Adán” de Miguel Ángel, el fresco pintado en la Capilla Sixtina. Pero aquí no hay frescos, ni mármol, ni cúpulas.

Lo que se ve son esas mismas manos o una versión de ellas pintadas sobre cartón reciclado, deteriorado, agujereado.

Me interesó trabajar esta imagen tan reconocida como símbolo de algo “perfecto”, elevado, incluso sagrado… pero hacerlo sobre un soporte que representa todo lo contrario: lo descartado, lo dañado, lo olvidado.

Quise poner en tensión esa idea de perfección, mostrando que también puede convivir con lo frágil, lo incompleto, lo roto. Las manos no están flotando en un espacio idealizado. Están sobre un cartón que ya pasó por algo, que tiene marcas, huecos. Y sin embargo, la conexión entre las manos se mantiene. Eso me parecía fundamental: que aún con todo ese desgaste, la posibilidad de contacto, de creación, sigue existiendo.

Esta obra forma parte del proyecto La Razón, que desde el inicio se basa en trabajar con cartón reciclado, no solo como soporte técnico, sino como símbolo de lo que el mundo suele descartar. El cartón que uso ya tuvo una función, ya fue útil, y después fue considerado innecesario. Lo recupero así como está, sin disimular sus marcas, para convertirlo en superficie expresiva, donde justamente lo dañado se vuelve parte del mensaje.

En La creación de Adán, esa lógica se intensifica: porque lo que se representa es la creación misma, el gesto de dar vida, de encender algo nuevo. Y ese gesto está sostenido por un material que ya fue usado, que está deteriorado, pero que sigue permitiendo crear. Esa es una de las ideas que atraviesa todo el proyecto: que lo valioso no está solo en lo perfecto, lo nuevo o lo ideal, sino también en lo que ya fue herido, en lo que sigue en pie aunque tenga grietas.

Una de las referencias clave que sostienen el proyecto es el cuento de El patito feo, de Hans Christian Andersen. Una historia que habla de la exclusión, del rechazo y, finalmente, de la revalorización de lo diferente. “Se dirigió entonces hacia ellos, con la cabeza baja, para hacerles ver que estaba dispuesto a morir. Y entonces vio su reflejo en el agua: el patito feo se había transformado en un soberbio cisne blanco…”

Ese “cisne blanco” aparece en esta obra en forma de contraste: las manos como símbolo de creación se encuentran en un espacio que, a simple vista, no tiene nada de perfecto. Y sin embargo, ahí está la chispa, el gesto, el contacto. Ahí también hay belleza. Ahí también se puede crear.

La creación de Adán no es una copia, ni una crítica. Es una reinterpretación desde otro lugar: el de lo imperfecto que sigue teniendo poder. La conexión entre esas dos manos no ocurre en un cielo limpio ni en una cúpula decorada. Ocurre sobre cartón usado, agujereado, frágil. Y eso no le quita fuerza. Le da otra. Porque crear también es posible desde lo roto. Y porque la perfección puede estar o empezar justo donde no se espera.

También te recomendamos…

  • Cabal

    Cabal

    290,00  IVA incluido